HISTORIA

Mr. Branch, un innovador en las minas de Marmato de 1875

Alfonso Gómez Echeverri*

Mr. James Branch, llegó a las minas de Marmato en el año de 1875 contratado por la Western Andes Minning Company, cuando ya se habían dado las etapas  básicas con el advenimiento tecnológico iniciado  en 1823 por el mineralogista Jean Baptista Boussingault.
A pesar de su corta existencia, pues falleció víctima inocente en la Batalla de la Humareda, se propuso como meta, racionalizar los procesos operativos que se desarrollaban en las minas, e introducir un sistema organizativo empresarial, siguiendo los delineamientos básicos preconizados por  Fayol.
James Branch había nacido en Tavistock, Devon, Inglaterra en 1855, pero su familia con apenas meses de nacido se establecería en Redruth, Cornwall. En su adolescencia  ejerció el oficio de herrero, y con denodado esfuerzo y tenacidad se convirtió en un aventajado estudiante de la Escuela de Minas, logrando culminar con éxito sus estudios. Su enganche con la Western se dió cuando la industria minera pasaba por un punto álgido de improductividad, y sus responsables ansiosamente buscaban la manera de sacarla de ese marasmo. Henry Fayol, quien ocupaba el cargo de ingeniero en las minas de Commentry Fourchambault S.A. en Francia, decide abocar esta situación   y promover el cambio de las costumbres empresariales de la época, al difundir y liderar criterios técnicos, basados en la manera como debería orientarse la función administrativa; hizo claridad sobre la naturaleza de la alta gerencia, y con otros colegas, también consideró el  campo del análisis minucioso  en la ejecución de las tareas que cada trabajador realizaba; al establecer  estándares de tiempo y movimiento, lográndo que estos conceptos innovadores, empezaran a estudiarse como parte del programa curricular de las escuelas de minas incluida la Escuela Real de Minas de Londres.

Los directivos de la Western Andes Mining Company en Inglaterra, no fueron ajenos a esta situación de crisis, y con el ánimo de orientar convenientemente a la Compañía, decidieron contratar como consultores a Fayol y Boussingault; éste último, por su larga experiencia y la autoridad que le ungía ser presidente de la Academia de Ciencias de Paris. Como resultante de las varias acciones que se emprendieron, Boussingault comprendió que para ser consecuente con el cambio propuesto por Fayol, se hacía necesario como paso primordial llamar a convocatoria para realizar una selectiva escogencia de personal. Mr. Branch se presento a dicha convocatoria y fue enganchado por la Compañía.