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| LO QUE CUENTAN LOS DEDOS

TULIO MARULANDA MEJÍA
Allá por el cuarto período de la era primaria, hace varios cientos de millones de años, al parecer por efectos del calentamiento del océano y el consecuente enrarecimiento de su oxígeno, un pez del devónico con aletas pectorales de cinco rayos, luego de miles de años de deglutir el aire de la atmósfera para ir asimilando un poco de oxígeno extra -a partir de lo cual habría de irse desarrollando con el tiempo un novedoso aparato respiratorio- hubo de salir a la superficie, apoyado sobre sus aletas, para dar origen a los primeros vertebrados terrestres.
Pues bien, de aquel pez surgieron los reptiles y luego los sináptidos y después los mamíferos, los primates, los homínidos y el hombre, y de aquellas aletas pectorales surgieron unas extremidades que, en todos las especies, independientemente de las modificaciones sufridas en el desarrollo evolutivo, terminan en cinco dedos. Tenemos entonces cinco dedos en cada mano (y en cada pie), porque nuestro antepasado del devónico emergió del océano primitivo apoyado sobre unas aletas que tenían cinco rayos.
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Usos non sanctos de los Fármacos

TULIO MARULANDA MEJÍA
Muchos de los medicamentos que se utilizan en la práctica médica con fines terapéuticos han tenido o tienen usos diferentes a los recomendados por las comunidades científicas, bien fuere por el interés que algunas personas puedan tener en los efectos “agradables” que el fármaco producen o por las ventajas que con ellos se puedan alcanzar en terrenos como el del deporte o la guerra. Para empezar vamos a referirnos a un uso non santo del tiopental:
El primer barbitúrico fue sintetizado por Baeyer en Alemania en 1863 a partir de la combinación en el laboratorio de un componente de las manzanas (el ácido málico) y de la urea (de la orina); para algunos estudiosos la denominación “barbitúrico” proviene del nombre de Bárbara la camarera que puso la orina, pero para otros proviene de Santa Bárbara la patrona del día en que se obtuvo el compuesto. Desde entonces más de 2000 barbitúricos han sido sintetizados pasando por el barbital (el primero utilizado médicamente en 1903) el fenobarbital, el secobarbital y el pentobarbital; aunque la mayoría de ellos han entrado en desuso porque han sido ventajosamente sustituidos por otros grupos como el de las benzodiazepinas, aun se siguen utilizando algunos como el tiopental (Pentothal), un barbitúrico de acción ultracorta que se utilizó por primera vez como anestésico IV en 1934.
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ARTICULOS RECIENTES
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ARQUETIPOS Y SINCRONICIDAD

TULIO MARULANDA MEJÍA
Médico. Profesor Titular Universidad de Caldas.
“Durante miles de años la gente ha estado intentando comprender sus relaciones con el resto del universo” y pese a los portentosos avances de la ciencia moderna y tal vez porque “por diversas razones muchos filósofos son reacios hoy en día a abordar tan grandes problemas”,(Searle, 2001, p. 17) continúa el hombre contemporáneo recurriendo a todo tipo de experiencias en procura de una mejor comprensión de aquellos enigmas que por siempre lo desvelan. La globalización del conocimiento ha puesto nuevamente al alcance de muchas personas sustancias psicoactivas (enteógenos) que, por milenios y en casi todas las culturas de la tierra, permitieron a Chamanes, pitonisas, augures, sibilas, adivinadores, sacerdotes y sacerdotisas, servir de puente o de mensajeros entre los dioses y los hombres y revelar, mediante oráculos, los insondables misterios del destino, lo que hay detrás de la vida y de la muerte.
HUELLAS EPISTEMO/BIOLÓGICASDE LA CULTURA
Sobre el remoto origen de las competencias
TULIO MARULANDA MEJÍA
“Donde quiera que vayas por el mundo, sea cual sea el animal, planta, bicho o masa amorfa que observes, si está vivo, utilizará el mismo diccionario y conocerá el mismo código. Toda la vida es una.”
Yo he de hacer aquí malabares y quizás hasta prestidigitación, ya lo verán, para tratar de demostrar que si hoy somos competentes, para lo que sea, no es gracias a que somos humanos o por bendición de la cultura sino que precisamente hemos podido llegar a ser humanos, a desarrollar la cultura y a ser en ella competentes, gracias a los importantes legados biológicos de antepasados muy remotos que, en circunstancias ambientales muy particulares y mediante conductas adaptativas originadas como respuesta al azar y la necesidad, desarrollaron facultades que fueron fundamentales para el ulterior desarrollo de lo que hoy hemos dado en llamar humanidad.
(Y) sin embargo, la verdad es que procedemos de una larga serie de fracasos. Somos simios, un grupo que casi se extinguió hace quince millones de años compitiendo con los monos mejor diseñados. Somos primates, un grupo de mamíferos que casi se extinguió hace cuarenta y cinco millones de años compitiendo con los roedores mejor diseñados. Somos tetrápodos sináptidos, un grupo de reptiles que casi se extinguió hace más de doscientos millones de años compitiendo con los dinosaurios mejor diseñados. Descendemos de peces con patas que casi se extinguieron hace trescientos sesenta millones de años compitiendo con peces de aletas radiadas. Somos cordados, un filum que sobrevivió por los pelos a la era cámbrica hace quinientos millones de años compitiendo con los artrópodos, brillantes triunfadores.
Este trabajo fue presentado en un simposio sobre competitividad llevado a cabo en Manizales en el mes de noviembre de 2002
RIDLEY, M. Genoma. Punto de Lectura. España; 2001; p. 51

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EL JURAMENTO HIPOCRÁTICO Y EL DESARROLLO MORAL
TULIO MARULANDA MEJÍA
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...la realidad hoy es que ustedes, en su ejercicio profesional, se habrán de ver obligados, constantemente, a tomar decisiones y a actuar en un serie de situaciones que jamás pudieron haber sido previstas en los tiempos Hipocráticos y que, por lo tanto, no están contempladas en el texto del juramento mediante el cual ustedes se han de comprometer. Y de este modo y en esas circunstancias, ya no será el juramento la fuerza moral que los llevará a actuar correctamente, no; ello será así por la fuerza de las facultades y los valores que han debido ser interiorizadas a lo largo de su vida y sobre todo de su carrera.
Y es que, si Educar comprende las dos grandes dimensiones de Instruir y Formar, lo que nosotros como profesores y directivos tenemos que haber propiciado en ustedes no es sólo una muy buena capacidad técnica y científica, sino una excelente formación moral. Durante el proceso educativo, al mismo tiempo que ustedes han debido aprender a pensar, de tal manera que puedan llegar a utilizar efectivamente sus conocimientos científicos, han debido aprender también a tomar decisiones moralmente correctas.

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Derecho, Bioetica, Critica, Método Lógico- Deductivo, Maximo Gris
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