El acta perdida de la fundación de Anserma, Caldas

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Alfonso Gómez Echeverri*

 

 

Anserma, Caldas, desde la misma antesala de su fundación en 1539, se vio envuelta en múltiples contingencias que pusieron en peligro su existencia como ente territorial. Es lamentable que aun no se conozca el documento sobre el Acta de su Fundación, dada la primacía que en principio tuvo sobre las otras dos ciudades fundadas por Robledo, como fueron Cartago y Antioquia, de las cuales si se conoce este preciado documento tal como se data  a continuación:

Acta de la segunda fundación de Cartago, llevada a cabo el lunes 10 de enero de 1541, en cumplimiento de órdenes impartidas por Pascual de Andagoya. Del primer acto administrativo de fundación realizado el 9 de agosto de 1540, no se tiene constancia.

Acta de la fundación de Antioquia realizada en la provincia de Ebéjico, el domingo 4 de diciembre de 1541. Adicionalmente, se conoce el Acta de traslado y refundación de Antioquia en el valle de Nore cerca de Frontino, hecha por Isidro de Tapia, mediante poderes otorgados por Sebastián de Belalcázar, el jueves 7 de septiembre de 1542.

La  importancia de Anserma se puso de manifiesto en los comienzos de la conquista, cuando se estableció la Real Fundición de Santa Ana de los Caballeros para el beneficio del oro que producían las minas de Quiebra-Lomo, Río Grande, Picara, Guacayca y Marmato, citadas por Francisco Guillen Chaparro oidor del Nuevo Reino de Granada.  

Camino de la expedición, Jorge Robledo es informado por sus soldados que a seis leguas del sitio donde se encontraban, se habían topado con un Capitán y Teniente de Gobernador, acompañados de sus hombres y provenientes de Cartagena, quienes bastante rezagados, venían haciéndole seguimiento al licenciado, oidor Juan de Badillo, para someterlo a juicio de residencia, por orden ésta que impartiera el licenciado oidor Antonio de Santa Cruz, proveniente de la Real Audiencia de Santo Domingo. Robledo, quien libre de aprehensiones, había atendido y recibido con entusiasmo y generosidad a Badillo en Cali y temiendo un mal entendido que diera lugar a un enfrentamiento, se acogió al “auxilio divino” y pidió celebrar misa a su confesor, el religioso mercedario Fray Martín de Robledo, partiendo con su “real” a un sitio que se llamó Guarma; “asentó su real” y despachó al Alférez Ruy Vanegas acompañado de varios caballeros y soldados llevando un mensaje claro para el teniente y capitán,  reconviniéndolos para que no se hiciese daño a los naturales, advertidos que aquella tierra era de la Gobernación del Marqués Don Francisco Pizarro. Apresuradamente y albergando muchos temores, escogió un sitio llano junto al “real” y allí fundó la ciudad, dando instrucciones para que si se hallare un sitio mejor, se pudiese mudar a un lugar más conveniente. Estando allí se presentaron para alivio de Robledo, Juan Graciano y Luís Bernal quienes acataron sus recomendaciones y pidieron licencia para continuar hasta la ciudad de Cali, la cual le fue otorgada por Robledo; cincuenta hombres de Graciano y Bernal se quedaron voluntariamente en un gesto de confianza para quien tan noblemente los había tratado. Tres días después y cuatro leguas más adelante fundó de nuevo la ciudad en el lugar que ocupa actualmente, realizando las diligencias necesarias como fue entre otras la de conformar el cabildo, la justicia y el regimiento, trazar los solares y repartirlos conforme al rango de las personas.

A manera de comparación y tomando como base los escritos de las actas antes relacionadas,  se infiere el siguiente texto como una aproximación de lo que pudo haber sido el acta de fundación de Santa Ana, una vez “asentado el real” por parte del entonces capitán Jorge Robledo en el sitio denominado Guarma. Robledo dejó  instrucciones para que si se hallase un sitio mejor, se pudiera mudar a un lugar más conveniente, como efectivamente sucedió tres días después y cuatro leguas más adelante en el sitio que ocupa actualmente Anserma, Caldas.

[highlight bg=”#DDFF99″ color=”#000000″]Acta de la fundación de Santa Ana

En el nombre de Dios todopoderoso, Padre, Hixo, Espíritu Santo, tres personas y un solo Dios verdadero, una Esencia Divina, é de la Gloriosa virgen Santa Maria su Gloriosa madre. En la Provincia de Ancerma, destas Indias del mar Océano, el día de Nuestra Señora quince de Agosto, año del nascimiento de Nuestro Señor Jesucristo de mill é quinientos é treinta é nueve años, el magnífico señor Jeorxe Robledo, Theniente general por el Ilustre señor el Marquéz D. Francisco Pizarro, Adelantado, Gobernador y Capitán General en los Reinos de La Nueva Castilla e por instrucción del capitán Lorenzo de Aldana, y en presencia de mí Pedro Sarmiento, escribano de S. M. é público que el dicho señor Theniente General como sabio é despirencia en lo que convenía, mandó cabalgar a ciertos caballeros é otra jente, é fue a un sitio llano, que estaba junto al dicho real, é allí hizo talar cierta cabaña é árboles, é hizo hacer un hoyo, é trajeron un madero é lo hizo incar en aquel hoyo, é dixo ansí al dicho escribano que le diese por testimonio, como allí fundaba en nombre de S. M. é del señor Gobernador, la cibdad que se llamase Santa Ana e la Iglesia Mayor Santa Marta de los Caballeros, echó mano de la espada é en señal de posesión dio ciertas cuchilladas en el dicho madero sin contradicción alguna; é lo pidió a mí el dicho escribano e dijo que aquel madero señalaba por picota en que fuesen ejecutada la justicia de S. M. ; é luego tomó dos varas de justicia en sus manos, por virtud de los poderes que para ello traía é señaló alcaldes ordinarios de S. M. a Suero de Nava é a Martín de Amoroto, é por Alguacil mayor a Ruy Vanegas, Alferez, é señaló otros ocho caballeros por regidores; é de todos ellos acebto Ruy Vanegas el cual había ido a donde estaban los españoles de Cartajena, rescibieron juramento e hicieron la solegnidad que de derecho se debía hacer, y el dicho señor capitán dixo allí que allí fundaba la dicha cibdad, según dicho es, y con aditamento a que si otro sitio hallase, que la pudiere mudar en parte más conveniente, e señaló los téminos en la dicha cibdad fasta las minas de Buritica é por el río arriba hasta la Provincia de los Gorrones, é por los lados a treinta leguas cada cabo. Testigos que fueron presentes Suero de Nava é Martín de Amoroto Alcaldes ordinarios de la dicha cibdad é Miguel Díez é Diego de Palencia pobladores e conquistadores.[/highlight]

*alfonsogomez@teb.net.co

Armenia, abril de 2013.

 

 

 

 

 

 

 

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