MILAGRO DEL SIGLO XXI Alejandro Castillo Trujillo

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ALEJANDRO CASTILLO TRUJILLO

COLEGIO GRANADINO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DEPARTAMENTO DE HUMANIDADES

VILLAMARIA, CALDAS

2016

Milagro del Siglo XXI

Tal vez conozcas acerca de los milagros que muchos sostienen que han  ocurrido hace más de 2000 años, pero alguna vez has pensado en ¿Qué pasaría si ocurre un milagro en el siglo XXI? Quizá pienses que es imposible, que esto solo pasaría en los libros pero la verdad es que vivimos en un mundo en el que cada día ocurren milagros. Estos son más que coincidencias o simples estadísticas, son milagros no menos grandes que los relatados en la época de Jesús. ¿Entonces por qué no los notamos? Simple, vivimos en una sociedad en la cual desconfiamos de todo, literalmente. Las personas, los objetos, los animales e incluso del mismísimo Dios. Esto nos está condenando, nos está dejando solos en todos los aspectos posibles y no solo como individuos, sino como raza. Cada uno de nosotros aportamos al sentimiento de orfandad el cual está causando una distopía. Una distopía puede definirse como una sociedad sin control en donde reina el caos. Nosotros mismos a nuestra soledad eterna, a nuestro fin. Por lo tanto en este ensayo se analizará este sentimiento desde varios aspectos como lo son la credibilidad, Dios, los milagros, nuestro propósito, la tecnología, como individuos y como sociedad en general. De este modo se abarcará el tema de la forma más completa posible ya que se tomarán en cuenta todos los conceptos relacionados con el grave problema. La distopía es solo la consecuencia de nuestra falta de simpatía y a cada segundo crece el caos tanto interno como externo, creando así una sociedad distópica no menos importante a las descritas por autores reconocidos como  Sábato o Borges.

 

Comencemos por definir quién o que realmente es dios y no, no Jesús, Alá, Buda, Kaiosama o cualquier otro dios o líder religioso si no de Dios como tal. Este Dios es visto desde un punto de vista objetivo y científico. Tal vez si alguien lee este ensayo no tome esta idea, pero simplemente tomémonos un tiempo para ver la lógica y analizarla. Durante toda la historia de la humanidad nos hemos apegado a un ser superior, grandes sociedades han ascendido y descendido gracias a este o a la manifestación del mismo. Pero todavía no tenemos la idea clara de quién es Él, una teoría científica aprueba su existencia explicándolo por medio de la física cuántica. Dios es un ser de la cuarta dimensión que todo lo ve y todo lo hace por y para nosotros, nosotros por otro lado somos seres tridimensionales. Te preguntarás qué significa esto, es simple, la primera dimensión es la longitud, la segunda dimensión es la amplitud, la tercera es la profundidad y la cuarta es el tiempo. Esto quiere decir que tal como nosotros nos movemos libremente en la profundidad los seres de la cuarta dimensión pueden manejar o mover libremente el tiempo. Básicamente, la metáfora de la hormiga, un ser cuatridimensional te ve desde el aire, tú como ser tridimensional eres una hormiga. él puede ver tu pasado, en este caso tu hormiguero, tu presente, estás caminando y tu futuro esa hoja a la que te diriges. Ellos pueden alterar tu futuro y tu pasado por medio de la manipulación del tiempo. El único problema con esta teoría es que la cuarta dimensión está fuera de la comprensión humana. Dios no es nada ni nadie, el solo está presente, solo existe. Esta teoría también se puede interpretar desde el ámbito religioso, la misma biblia con su infinita cantidad de metáforas podría sostener esta teoría, estas palabras vienen desde el punto de vista de un católico. Ahora, la teoría es usada en el ensayo con el fin de demostrar que sin importar qué, siempre hay un acuerdo. La teoría no niega ni a la iglesia ni a  la ciencia. También nos enseña que Dios está en cada uno de nosotros y no hay razón alguna para distanciarnos completamente uno del otro, siempre hay algo que nos une. Somos humanos y nuestra naturaleza nos incita a mantenernos en grupo y ayudar a los demás, aunque parece que esto se perdió en el tiempo.

 

Dicho esto, volvemos a la pregunta inicial ¿Qué pasaría si ocurre un miagro en siglo XXI? Como se mencionó anteriormente, todos los días suceden eventos que desafían la lógica sólo que  hoy en día nos inclinamos hacia el lado de la duda, la desconfianza y la farsa. Hemos perdido nuestra capacidad de asombro tal como la pierde un bebé mientras crece. Hace miles de años también ocurrían estos eventos solo que éramos mas susceptibles a creerlos y con la “evolución” en la mentalidad y la ciencia, no nos sorprendemos. ¡Qué estupidez! Si cada quien interpreta los sucesos y les encuentra una “respuesta” entonces,  a dónde llegaremos. Si un bebé se asombra a los 2 años con cualquier cosa por qué no lo hace a los 4? De la misma forma, si el hombre se asombraba hace 2000 años por que no lo hará en 4000, si en cualquier momento puede morir arrepintiéndose de no haberse asombrado. Obviamente la duda y la desconfianza son necesarias, pero si algo bien sea falso o verdadero nos une ¿Realmente importa la verdad? Una frase parecida la dice Sábato en su libro La Resistencia “El mayor empobrecimiento de una cultura es ese momento en que un mito empieza a definirse popularmente como una falsedad”

Por ejemplo, hay una sociedad dividida en dos pueblos, uno al norte y el otro al sur. El sol se esconde en el mismo momento y desciende en el mismo momento en ambos pueblos. En el pueblo del norte el sol se esconde a las 7 y en el del sur se esconde a las 5, los dos tienen diferentes horarios. De pronto un viajero va del sur al norte y se encuentra con la grata sorpresa, en el pueblo de norte hay una hora distinta a la suya y por lo tanto arma un caos, así más o menos es la sociedad actual. El problema radica en que no nos damos cuenta que no importa la hora que sea, solo importa que haya una hora. Las dos son diferentes, pero esto ¿Realmente importa? Para todo un pueblo el sol se esconde a las 5 y esto los une, al igual en el otro se esconde a las 7, ambos tienen horas diferentes tal como las religiones, diferentes, pero los dos tienen una hora,  tal como las religiones tienen un dios. En este caso la hora también es relativa, y al igual que dios no es nada ni nadie, solo está presente. Los dos pueblos se deben aceptar entre sí y dejar que cada quien tenga su hora y así vivir en paz .Esto no quiere decir que se separen uno del otro, más bien que a pesar de sus diferencias se unan como humanos.

Los humanos no nos ponemos de acuerdo en este tema de la religión y autores como Sábato se pronuncian en el tema, esta vez planteando que la religión está decayendo.”La religión ha perdido influencia en los hombres y desde hace unas décadas los mitos y las religiones parecieron ser superados para siempre y el ateísmo se generalizó en los espíritus avanzados.”[1]. Con esta frase Sábato deja más que clara la idea acerca de la pérdida de poder por parte de la iglesia. Sin embargo, esto no es completamente malo ya que desde tiempos inmemoriales la iglesia le ha hecho mucho daño de muchas formas a la sociedad, desde puntos clave, como la economía, la moral, la educación entre otros. La situación puede favorecer enormemente a  la sociedad creyente, ya que les hace preguntarse a los grandes individuos dueños de la iglesia acerca de sus fallas. De esta forma pueden reformarse para bien.

Luego de la cita de Sábato sigue inmediatamente la siguiente, “Sin embargo, en dos años, el hombre en su desesperación ha vuelto su mirada hacia las religiones en busca de alguien que lo pueda sostener.”Con este comentario se refiere a que nos tratamos de devolver porque caímos en cuenta un poco tarde de que nos estamos quedando solos. Nos debemos apegar a algo que nos pueda sostener, ya que como vamos jamás llegaremos a lo esperado. Para algunos esto último podría sonar un poco estúpido pero la “inteligencia” actual debe respetar la “fe antigua.”[2].

Aunque nos estemos tratando de devolver hay muchos factores que nos alejan, objetos como los computadores y la tecnología en general nos hacen daño incluso peor. Los hombres cada vez somos más dependientes de la tecnología y a diferencia de los últimos problemas planteados lastimosamente tiene una probabilidad mínima de acabar. Cada día se inventan y descubren cosas en el campo tecnológico, todos estos inventos dicen ser para el avance de uno u otro modo y es más que obvio que nos están retrasando. Lógicamente hay excepciones  a la regla, hay tecnologías que nos pueden ayudar inmensamente

 

para nuestro futuro. Pero también  hay otras que dicen ayudar y no lo hacen, por ejemplo los televisores si se usan de la forma correcta sirven de gran aporte y en general todos estos aportes tienen su lado positivo, pero la verdad esto es relativo. Nos dicen que viendo noticias nos informamos pero estas noticias amarillistas solo llegan a nuestros ojos y oídos para ser olvidadas y nos aíslan de la realidad. El mundo real es el que necesita acciones, no basta con ver información en un “falso” mundo. Detrás de una pantalla se puede reflexionar ¿Pero actuar? Por lo menos muy pocas veces.

La tecnología nos afecta de una cantidad de maneras inimaginables, incita la obesidad, la pereza, la falta de productividad y la dependencia. Pero aun peor es que nos está dejando quietos en un lugar durante mucho tiempo, muchos argumentarán que los humanos nos establecemos y nos conformamos con estar ubicados en un lugar específico del mundo. Ahora, el problema al que nos enfrentamos es mucho peor, debido a que de por sí ya nos ubicamos en un lugar especifico, nos estamos ubicando en un lugar especifico de un lugar especifico. Tal y como las muñecas Matruzka. ¿Ahora qué sigue? Más espacios entre los espacios, nuevamente ¡Que estupidez! Hasta dónde ha llegado la humanidad, si es que así se les puede llamar a estos animales guiados por aparatos con una pantalla luminosa. Nos encerramos cada vez más y no solo en nuestras casas, si no en nuestras propias mentes manipuladas. Los altos mandatarios nos manipulan fácilmente e inculcan las ideas que ellos quieran que creamos. Mas no solo es esto, también los programas manejados por el gobierno y los que no también. Las caricaturas de hoy en día que nos incitan a la violencia y los malos valores que por consiguiente nos llevan a la soledad desde una temprana edad. Estos comportamientos son los que precisamente nos incitan a dejar a un lado a los individuos que los efectúen y así tanto como los dejan solos ambos quedan solos. De esta manera cada quien va por su camino quedándose solo mientras a la vez no une a la raza, más bien la distancia aislándose igualmente a la humanidad. Aparte de alejarnos, la tecnología altera nuestra realidad. Autores como Sábato hacen referencia a este problema de una forma explícita.”Muchas veces me ha sorprendido como vemos mejor los paisajes en las películas que en la realidad.”[3] Desde un punto de vista objetivo, la última frase es muy acertada y nos expone un problema gigante en palabras fáciles de digerir. Le estamos dando la cara de frente al problema de frente y de cerca. Parece que el mundo que nos vio crecer se quedó pequeño. Cada vez los paisajes terrestres se retocan de cuantas maneras posibles existan. Ni hablar también de todas las series y películas ficción que buscan un  resultado literalmente de otro mundo para sorprender a las masas, sin siquiera asemejarse en lo mas mínimo a la tierra. Muchas veces habremos pensado en salir de este planeta en búsqueda de una falsa esperanza, sin siquiera haber conocido un planeta óptimo ni una raza que nos acompañe en nuestra tal vez eterna soledad. No nos conformamos con lo que tenemos y al igual que muchos de este tipo de conceptos tiene su parte buena y su parte mala. Muchos dicen que el conformismo es malo, pero deben aceptar que a veces simplemente es más práctico quedar con lo que se tiene. Debemos aceptar la realidad, lo único que nos podría salvar de la estadía eterna en este planeta es un milagro que puede ocurrir, pero ojo, que haya la posibilidad no quiere decir que nos apeguemos a esta idea, sin embargo la esperanza es lo último que se pierde, debemos conservar la fe.

Pues bien, esto conlleva  otra pregunta ¿Fue nuestra decisión? Si lo fue ¿Cuál fue el propósito? Esta es una pregunta difícil de responder y realmente la respuesta no sería certera, entonces mejor dejarla abierta, mientras analizamos la situación. En la resistencia, Sábato nuevamente nos inculca conceptos e ideas muy interesantes, entre ellas, la siguiente “Si comprendemos que cada uno de nosotros posee más poder sobre el mal en el mundo de lo que creemos.” [4]Se puede tomar la frase como si nos dijera que cada individuo tiene el poder del cambio en la

sociedad. La sociedad es mala, pero cada una de las personas que la conforman tiene el poder de ser buena. Esto es posible gracias a que un individuo trabaja de manera diferente a la que trabaja la sociedad en conjunto. Al parecer el individuo tiene ventaja sobre la sociedad,  pero al fin y al cabo los dos se están quedando solos y sin nadie ni algo que los respalde es exageradamente difícil que un cambio ocurra.

Los humanos debemos buscar el éxito colectivo ya que además de ser más práctico, es necesario. Lastimosamente estamos incurriendo en el individualismo cada vez más y nos preocupamos en sólo el individuo más no en la sociedad. El creciente sentimiento de orfandad se siente más ahora que nunca y debe parar antes de que la soledad nos reine.

En conclusión, estamos cayendo a un ritmo que aumenta cada día y debemos buscar parar la caída con todos los métodos posibles. Estas soluciones no son fáciles de alcanzar y no son claras o explícitas frente a nuestros ojos, mas si pensamos lo suficiente serán un poco mas accesibles. Debemos tener fe y esperanza en nosotros mismos ya que nuestras mentes manipuladas nos pueden estar jugando un gran truco. La credibilidad es indispensable para el éxito de la operación. Miremos al pasado y aprendamos de los errores cometidos que nos llevaron a la sociedad distópica en la que vivimos. Al igual de como vemos los errores repliquemos los valores y las costumbres que se perdieron poco a poco. Retomemos la idea de ese ser cuatridimensional, de este dios que todo lo sabe para así respaldarnos individual y colectivamente en algo. Volvamos a las épocas en donde no éramos dependientes de las pantallas y aunque la mayoría de estas soluciones no se ven al alcance, el simple intento de disminución puede generar un gran cambio para siempre. No permitamos que la soledad y el sentimiento de orfandad nos dominen porque si lo continuamos haciendo una especie más se extinguirá para siempre sin siquiera dejar un legado positivo si no más bien una de destrucción en este bello punto azul de un lugar medianamente remoto del universo. Incluso no sabemos si  algún se podría PENSAR siquiera en qué fue lo que hicimos, es más, no sabemos si algún día llegue ese “alguien”. ¿Estamos solos? y si no lo estamos entonces ¿Sería este el milagro del siglo XXI?

 

 

[1] Sabato, Ernesto, La resistencia, En Seix Barral, Buenos aires, 2000, 57

 

[2] Sabato, Ernesto, La resistencia, En Seix Barral, Buenos aires, 2000, 57

[3] Sabato, Ernesto, La resistencia, En Seix Barral, Buenos aires, 2000, 13

[4] Sabato, Ernesto, La resistencia, En Seix Barral, Buenos aires, 2000, 83

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